... trascender y llegar a todos los dominios... a la danza, al teatro... eliminar barreras... no sólo entre artistas, sino entre artista y público, e incluso entre obra y público... construir puentes interdisciplinares, crear estructuras interpersonales... derramar el contenido de los recipientes de la inspiración, romperlos y liberar sus leyes, sus reglas y misterios... democratizar el arte, construir puentes en todas direcciones, investigar y recuperar, contemplar y respetar.

Isósceles Lab. es un ente dedicado a la creación multimedia; un colectivo interdisciplinar deslocalizado; un alter ego personal para reorientar la propia obra sin el lastre de una dinámica acomodada. De hecho, el origen de esta compañía sucede en el momento en que fracasan un par de proyectos colectivos que terminan gestándose de manera individual.




Es inquietante pensar que el vacío que existe entre cada imagen, cada fotograma, cada captura, en realidad contiene mucha información. Quizá no en sí misma, sino que la extrae de nuestra propia conciencia. Y ese vínculo, prmiero espontáneo y luego cómplice, sugiere un estado de conciencia difetente.

A veces, la imagen se muestra pulsante y defectuosa, pero nosotros nos empeñamos en darle sentido. Es como si tuviéramos la necesidad de crear nuestra propia historia a través de las secuencias capitulares. Otras veces asumimos los elementos del escenario para reconstruirlos a voluntad... ¡incluso cuando ni siquiera están ahi!

Isósceles Lab. pretende todo eso y más. Lejos de convencionalismos, o quizá tan cerca como para complementarlos, nuestro trabajo parte de la necesidad de curiosear huecos, mirar a través de la cerradura, espiar tras los espejos, sentir el olor de objetos cotidianos y las herramientas usadas. Isósceles Lab. es una segunda oportunidad.




En los primeros proyectos (La maldición negra y El viaje más largo), era la imagen la que abría el camino para que la música pudiera matizar las escenas. Era divertido ver cómo la información de un sencillo plano podía cambiar totalmente de significado en función del uso de una u otra composición.

Posteriormente, en trabajos más experimentales (Caja de música y Clavos) el trato sonoro pasó a tener un peso idéntico al visual. En esos casos, es evidente que el uso del sonido parte donde acaba la imagen y la imagen parte del propio sonido. El resultado es un ejercicio intimista muy homogéneo y cargado de referencias.

En el ámbito púramente musical, tenemos hasta ahora, dos producciones (Sagitula Stellata y Shine), producto de colaboraciones con Lethave Plank y mindglide. En ambos proyectos había que partir de una pieza musical determinada y recrear un espacio visual que fuera coherente con el mensaje musical y, al mismo tiempo, que fuera capaz de lanzarlo un poco más lejos, respetando el concepto original pero sin renunciar a aportar unas ideas que inspiren a la audiencia a reflexionar sobre la obra que están contemplando.

¿QUIENES SOMOS?    MAPA    INICIO    PODCAST    AVISO LEGAL